¿A qué cambios te has resistido? ¿Y a cuál cediste?
Un día como hoy, un 2 de septiembre, pero de 1752, los habitantes de Gran Bretaña se fueron a dormir como cualquier noche y despertaron 11 días después. Y…

Un día como hoy, un 2 de septiembre, pero de 1752, los habitantes de Gran Bretaña se fueron a dormir como cualquier noche y despertaron 11 días después. Y no fue porque se hayan quedado dormidos todo ese tiempo, fue porque los días 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12 y 13 de septiembre de 1752 simplemente no existieron. Ni en Gran Bretaña ni en ninguna de sus colonias.
En esas fechas nadie nació, nadie murió, nadie se casó, nadie firmó un contrato. Y es que esos días no están en el calendario, se borraron, porque se fueron a acostar el 2 de septiembre y al otro día amanecieron el 14. ¿Por qué pasó esto?
Bueno, esto viene de mucho más atrás, del calendario que había impuesto Julio César en el año 46 a.C. Ese calendario calculaba que el año duraba unos 11 minutos más de lo que dura en realidad. Uno pensaría que no es tanto, pero claro, si uno se equivoca 11 minutos todos los años, siglo tras siglo, esos minutos se van acumulando.
Y para los años 1700 el error acumulado ya era de 11 días completos. O sea, el calendario iba 11 días desfasado respecto a las estaciones del año. Entonces, en 1582 el Papa Gregorio decidió corregirlo y para ponerse al día ordenó borrar 10 días de una.
Los países católicos, incluido el Imperio Español y por lo tanto todos los territorios de América, habían hecho el cambio de inmediato. Pero Gran Bretaña no. Y acá está lo interesante, porque los británicos no se negaron por un problema matemático.
El cálculo estaba bien y ellos lo sabían. Se negaron porque esa corrección venía del Papa y Gran Bretaña era protestante. Se había separado de la Iglesia Católica.
O sea, aceptar ese calendario era aceptar algo que venía de Roma. Y no estaban dispuestos. Así que aguantaron, aguantaron 170 años.
Y durante todo ese tiempo vivieron una situación bastante ridícula porque comerciaban con Europa, mandaban cartas, firmaban documentos y las fechas nunca coincidían. Un mismo día podía tener dos fechas distintas según dónde se estuviera. Hasta que ya no se pudo más y el Parlamento Británico aprobó la ley que hizo el cambio.
Y como para entonces el desfase ya era de 11 días y no de 10, tuvieron que borrar 11. Ahora, ya que estaban, aprovecharon de cambiar otra cosa porque en Inglaterra el año nuevo no empezaba el 1 de enero, sino el 25 de marzo. Y en esa misma reforma lo movieron al 1 de enero como el resto de Europa.
¿Cuál fue el resultado? Que el año 1752 en Gran Bretaña duró solamente 9 meses y 6 días. El enredo fue tal que hasta hoy hay personajes históricos con dos fechas de nacimiento.
George Washington, el primer presidente de Estados Unidos, nació un 11 de febrero según el calendario que se usaba cuando él nació. Pero hoy su nacimiento se conmemora el 22 de febrero. Y esto nos lleva al tema del día de hoy, a esa resistencia a los cambios, como pasó con los británicos que no querían adaptarse al calendario.
¿A qué cambios se han resistido ustedes? ¿Y a cuál terminaron cediendo? Desde hábitos, modas, costumbres, lo que sea.
Tema del Día se emite de lunes a viernes en Radio Somos, dentro de Arriba la Quinta.