¿Cuál sería tu récord si tuvieras que estar en el libro Guinness de los récords?
Es noviembre del año 1951 en El Campo, en Irlanda. Un grupo de amigos sale de cacería y las cosas no van bien porque llevan rato sin cazar nada. Y en un…

Es noviembre del año 1951 en El Campo, en Irlanda. Un grupo de amigos sale de cacería y las cosas no van bien porque llevan rato sin cazar nada. Y en un momento, uno de ellos, un señor llamado Hugh Beaver, le dispara a un pájaro, un chorlito dorado y falla.
Y ahí, en vez de seguir cazando, este fallo desencadena una discusión que hace a este grupo de amigos preguntarse ¿Cuál será el ave de caza más rápida de Europa? ¿El chorlito, el que se acaba de arrancar? ¿O el lagópodo escocés, que es otro pájaro de la zona?
Termina siendo una discusión que no llega a ninguna parte. Cada uno tenía su opinión, pero este señor Hugh Beaver, decidido a contestar esta pregunta, busca esa misma noche la respuesta en los libros de consulta que tenía en la casa. Y no la encontró en ninguna parte.
No existía un libro que respondiera a su pregunta. Beaver, que era director de una cervecería, pensó que discusiones triviales, como la que él tuvo con sus amigos, podían repetirse mucho en los bares en los que se tomaba su cerveza. Claro, es que alrededor de una cerveza helada, conversaciones como esa brotan de manera muy natural.
Se preguntó entonces Hugh Beaver qué pasaría si él fuera quien entregara respuestas a todas esas discusiones en forma de un libro que llevara el nombre de su cerveza y que estaría a disposición en estos bares. Su idea se transformó en publicidad para su cerveza, así que contrató a los hermanos Norris y Ross McWhirther, que tenían una agencia dedicada justamente a buscar datos raros, y les encargó que armaran el libro. Y luego de 13 semanas de trabajo, un día como hoy, un 27 de agosto, pero de 1955, el libro Guinness de los Records aparecía por primera vez.
Para la Navidad de ese año ya era el libro más vendido del Reino Unido, y hoy uno de los más vendidos de toda la historia. ¿Y en qué quedó la discusión sobre el chorlito y el lagópodo escocés? Bueno, curiosamente nunca se resolvió del todo.
El propio Guinness reconoce hoy en su sitio web que aquella pregunta original nunca tuvo una respuesta oficial en el libro, porque ellos se dedicaron a registrar récords mundiales y no a decidir cuál era el ave más rápida de Europa. Eso sí, hoy proponen una tercera candidata que ni siquiera estaba en aquella discusión, un pato llamado Cerreta Mediana que ha alcanzado los 130 kilómetros por hora en vuelo nivelado. Bueno, y dentro del mundo de los records hay montones, muchos increíbles, otros medios insólitos o derechamente absurdos, y por eso queremos que se imaginen su nombre en el libro Guinness.
¿Cuál sería el record? Puede ser algo real, algo que haga mejor que nadie, o puede ser, por supuesto, algo inventado, algo absurdo, de estos records que uno tiene y que nadie más reconoce.
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