Radio Somos
 ESCUCHAR EN VIVO
Radio Somos · Tema del Día · 26 de agosto de 2026

¿Alguna vez subestimaste algo o a alguien y te fue mal?

Dentro de las derrotas militares hay pocas tan humillantes como la que sufrió el ejército australiano cuando salió a pelear con ametralladoras contra un…

Por Radio Somos
¿Alguna vez subestimaste algo o a alguien y te fue mal?

Dentro de las derrotas militares hay pocas tan humillantes como la que sufrió el ejército australiano cuando salió a pelear con ametralladoras contra un grupo de pájaros. Y perdió. Era el año 1932, en plena crisis económica mundial.

En el oeste de Australia había una zona de campos de trigo trabajada por agricultores que en su mayoría eran veteranos de la Primera Guerra Mundial, a los que el gobierno les había entregado tierras cuando volvieron del frente. Él les estaba yendo mal, las tierras eran poco fértiles, llovía poco y el precio del trigo estaba por el suelo. Y en ese momento para colmo llegaron los emúes.

El emú, para el que no lo tenga claro, es un pájaro australiano que puede llegar a medir casi dos metros de altura, que no vuela, pero que corre unos 50 kilómetros por hora. Y ese año bajaron a los campos de trigo alrededor de 20.000 de ellos, comiéndose las cosechas y botando los cercos. Entonces los agricultores fueron a pedir ayuda y acá está la primera cosa insólita, porque como todos eran ex soldados, no fueron al Ministerio de Agricultura, fueron derecho al Ministerio de Defensa.

Y el ministro, un señor llamado George Pierce, decidió ir a la batalla. Así que el ejército australiano mandó a la guerra a un mayor, dos soldados, dos ametralladoras Lewis y 10.000 cartuchos. Y Pierce, este ministro que pensaba que esto iba a darle buena prensa, mandó hasta un camarógrafo de un noticiero para que filmara la hazaña.

El 2 de noviembre del año 32 llegaron a la zona y avistaron los primeros emúes. Los agricultores trataron de arrearlos para acercarlos a las ametralladoras. ¿Y qué hicieron los pájaros?

Se dividieron en grupos chicos y salieron corriendo en todas direcciones. O sea, sin proponérselo, hicieron exactamente lo que en la guerra se llama tácticas de guerrilla. Y una ametralladora sirve para detener una multitud que viene de frente, no para perseguir animales sueltos que arrancan a 50 kilómetros por hora.

Entonces al mayor se le ocurrió una idea mejor, poner una de las ametralladoras arriba de un camión y salir a perseguirlos. Y ahí pasó lo más ridículo de todo porque el camión resultó ser más lento que los pájaros en ese terreno y además iba dando tantos saltos que el soldado que estaba arriba no alcanzó a disparar ni una sola vez. A los seis días llevaban unos 2.500 tiros gastados y si bien las bajas llegaban a 50, 50 emúes, estaban lejos del objetivo, la prensa australiana comenzó a burlarse abiertamente.

El asunto se discutió en el parlamento y el ministro ordenó la retirada. Después volvieron a insistir unas semanas más y les fue algo mejor hasta que el 10 de diciembre se retiraron definitivamente. En su informe final el mayor declaró 986 emúes abatidos con 9.860 balas, o sea 10 balas por cada pájaro.

Y ese mismo mayor dejó para la historia una frase que decía que estos pájaros aguantaban las balas como si fueran tanques y que si él tuviera una división de hombres capaces de resistir así se enfrentaría a cualquier ejército del mundo. De esta historia entonces sale la pregunta del día de hoy porque acá en esta historia hubo un ejército entero que pensó que esto iba a ser pan comido, que iba a ser muy fácil. ¿Alguna vez ustedes subestimaron algo o a alguien?

¿Creyeron que era cosa fácil, que lo sacaban en dos minutos, que no había ningún problema y les fue pésimo? Cuéntenos qué era y cómo terminó.

Tema del Día se emite de lunes a viernes en Radio Somos, dentro de Arriba la Quinta.

CompartirWhatsAppFacebookX

Más novedades

Cápsulas, notas e historiasVer todas ↗