Radio Somos
 ESCUCHAR EN VIVO
Radio Somos · Tema del Día · 7 de septiembre de 2026

¿Qué cosa buena surgió de algo malo que te haya pasado?

En abril de 1815, una montaña de la actual Indonesia explotó con tanta fuerza que el ruido se escuchó a 2.600 kilómetros de distancia. En Sumatra lo…

Por Radio Somos
¿Qué cosa buena surgió de algo malo que te haya pasado?

En abril de 1815, una montaña de la actual Indonesia explotó con tanta fuerza que el ruido se escuchó a 2.600 kilómetros de distancia. En Sumatra lo confundieron con cañonazos. Esta montaña se llamaba Tambora.

Perdió cerca de un tercio de su altura en la explosión y en la región murieron decenas de miles de personas por la erupción y por el hambre que vino después. Pero la cosa no terminó ahí porque la ceniza y los gases subieron hasta la estratosfera y se repartieron alrededor del planeta, formando un velo que le bajó la luz al sol. Y el efecto, el efecto mayor, llegó al año siguiente, al otro lado del mundo.

En 1816, las temperaturas del hemisferio norte cayeron cerca de medio grado. Puede parecer poco, pero alcanzó para desarmar las estaciones completas. En Nueva Inglaterra nevó el 6 de junio en pleno verano.

En Vermont, el 8 de junio había 46 centímetros de nieve acumulada. En Europa se perdieron las cosechas, subió el precio del grano, hubo hambre, hubo migraciones, hubo desórdenes. A ese año lo llamaron el año sin verano y en ese momento no había manera de saber por qué estaba pasando.

El vínculo entre esa montaña y ese frío recién se estableció en 1913, casi 100 años después. Y entre los lugares afectados estaba Ginebra. Lugar en el que en ese verano no hubo un solo día despejado en pleno mes de junio, según los registros del observatorio.

Y resulta que en esa ciudad había un grupo de amigos ingleses de vacaciones que vieron cómo sus planes de verano se vieron afectados y tuvieron que permanecer encerrados sin poder ir al lago. Claro, con ese tiempo no podían salir. Y entonces, para pasar el rato, leían cuentos de fantasmas en voz alta y además uno de ellos propuso un juego para las tardes, que cada uno escribiera una historia de terror.

Y entre las participantes había una joven de 18 años que esa noche escribió una idea que un año después terminó transformándose en una novela que se publicó sin ninguna firma y sin su nombre. Su nombre era Mary Godwin, que luego se casaría con uno de los jóvenes del grupo, Percy Shelley, adoptando su apellido y pasando a llamarse Mary Shelley. La idea que se le ocurrió en Ginebra entonces fue la que se transformó en su novela Frankenstein.

Y además, en el grupo había un médico llamado John Polidori, que escribió un relato llamado El vampiro, que dio al vampiro la forma con que lo conocemos hasta hoy, la del aristócrata elegante. Y es que, a veces de lo malo surge algo bueno. Pasó con el año sin verano y seguramente les ha pasado en la vida que algo, algún plan se echa a perder y de lo malo termina surgiendo algo bueno.

Tema del Día se emite de lunes a viernes en Radio Somos, dentro de Arriba la Quinta.

CompartirWhatsAppFacebookX

Más novedades

Cápsulas, notas e historiasVer todas ↗