Radio Somos
 ESCUCHAR EN VIVO
Radio Somos · Tema del Día · 4 de noviembre de 2026

¿Hiciste algo que terminó cumpliendo un objetivo completamente distinto?

Aquel silbido medio etéreo, agudo, ondulante, corresponde al Teremyn, un instrumento que llegó a Nueva York en 1928 de la mano de su creador, un músico y…

Por Radio Somos

Aquel silbido medio etéreo, agudo, ondulante, corresponde al Teremyn, un instrumento que llegó a Nueva York en 1928 de la mano de su creador, un músico y científico ruso llamado Leon Teremyn. Es él quien hace la demostración en esta grabación de este instrumento que es bien particular porque era una caja de madera con dos antenas, una vertical y otra horizontal y lo curioso era que para tocarlo no necesitaba poner los dedos sobre ninguna parte, simplemente acercaba y alejaba las manos de las antenas y comenzaba a producir sonidos. Con una mano controlaba las notas y con la otra el volumen.

Imagínense la reacción de la gente al ver esto en 1928. Bueno, Teremyn había encontrado una manera de convertir las variaciones de un campo electromagnético en música y su invento llamó tanto la atención que llegó a presentarse con la Filarmónica de Nueva York. La compañía RCA adquirió los derechos para fabricarlo y Teremyn instaló su propio laboratorio en Manhattan, en donde pasó los siguientes años experimentando con nuevas tecnologías.

Pero en 1938 ocurrió algo inesperado, Teremyn desapareció. Su esposa contó que unos agentes soviéticos se lo habían llevado y durante años circuló la versión de que había sido secuestrado, aunque investigaciones posteriores revelaron que su regreso a la Unión Soviética pudo haber sido voluntario motivado por problemas económicos y por el temor a una guerra. Lo cierto es que, una vez de regreso, el régimen de Stalin lo encarceló.

Fue enviado a un campo de trabajo forzados en Kolimá, una de las regiones más inhóspitas de Siberia. Incluso llegaron a circular rumores de que había muerto. Pero Teremyn seguía vivo.

Había sido trasladado a un laboratorio secreto, donde el gobierno soviético obligaba a científicos prisioneros a desarrollar nuevas tecnologías. Y fue ahí donde sus conocimientos sobre ondas electromagnéticas terminaron encontrando una aplicación completamente distinta. Llega entonces el año 1945.

Un grupo de niños soviéticos visita al embajador de Estados Unidos en Moscú y le entrega un regalo, una réplica del escudo estadounidense tallada en madera. El embajador agradeció el gesto y la colgó en la oficina de su casa. Y ahí estuvo el escudo durante siete años, hasta que en 1952 unos técnicos estadounidenses descubrieron algo raro que ocurría con ese escudo, ya que desde afuera se estaban captando conversaciones en inglés.

Y cuando lo descolgaron, el escudo, encontraron un pequeño dispositivo escondido en su interior. Un micrófono espía extraordinariamente sofisticado porque no tenía ni pilas ni cables y que permanecía inactivo hasta que los soviéticos le dirigían una señal de radio desde el exterior para que se activara. Y así podía captar conversaciones sin ninguna sospecha.

Los estadounidenses que decidieron no revelar esto, sino hasta ocho años después, querían saber quién había hecho esto. Y todo llevó a un nombre. Leon Teremin, el inventor de aquel curioso instrumento musical.

Teremin recibió en 1947 el premio Stalin por sus trabajos de espionaje. Décadas después, en 1991, regresó a Estados Unidos, donde volvió a mostrar su instrumento musical y en donde recibió un reconocimiento por sus contribuciones a la música electrónica. Murió en Moscú en 1993, a los 97 años.

Leon Teremin nació para innovar en el ámbito musical, pero su invento terminó dando paso a algo totalmente distinto. Obligado, por supuesto.

Tema del Día se emite de lunes a viernes en Radio Somos, dentro de Arriba la Quinta.

CompartirWhatsAppFacebookX

Más novedades

Cápsulas, notas e historiasVer todas ↗