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Radio Somos · Tema del Día · 9 de octubre de 2026

¿Alguna vez dijeron algo sobre ti o tu futuro y eso te influyó?

A comienzos del siglo XX, el béisbol ya era uno de los grandes espectáculos de Estados Unidos. Los equipos llenaban estadios, los jugadores se convertían…

Por Radio Somos
¿Alguna vez dijeron algo sobre ti o tu futuro y eso te influyó?

A comienzos del siglo XX, el béisbol ya era uno de los grandes espectáculos de Estados Unidos. Los equipos llenaban estadios, los jugadores se convertían en celebridades y miles de personas seguían cada temporada esperando saber quién llegaría al campeonato. Charles Victor Faust estaba bastante lejos de ese mundo.

Era un granjero de Kansas, tenía 30 años y prácticamente ninguna experiencia seria jugando béisbol. Pero en 1911 fue a una feria y decidió pagar para que una adivina le leyera el futuro. Y la mujer le dijo que tenía un destino muy específico.

Debía convertirse en jugador de béisbol, unirse a los New York Giants, uno de los equipos más importantes de la época, y ayudarlos a ganar el campeonato. Y Faust le creyó. Pocas semanas después viajó hasta San Luis, donde los Giants estaban jugando.

Consiguió presentarse ante el entrenador John McRaw y le explicó que una adivina había dicho que él debía formar parte del equipo. McRaw decidió seguirle la corriente. Lo hizo probarse delante de los jugadores y rápidamente quedó claro que Faust no tenía nivel para jugar profesionalmente.

Lo hicieron correr por las bases, bromearon con él y todo parecía destinado a terminar ahí. Pero ese día los Giants ganaron. Faust volvió el día siguiente y ganaron otra vez.

Y siguieron ganando. Entonces comenzó la superstición. Los jugadores empezaron a decir que aquel granjero extraño les traía suerte y McRaw permitió que se quedara.

Faust viajaba con el equipo, usaba uniforme y calentaba antes de los partidos. Para los Giants era una especie de amuleto. Para él, en cambio, era la confirmación de que la profecía estaba empezando a cumplirse.

Mientras Faust estuvo con ellos, el equipo ganó 36 partidos y perdió solamente dos. Y ese año los New York Giants efectivamente ganaron el campeonato de la Liga Nacional. La adivina, de alguna manera, había acertado.

Solo que Faust nunca se convirtió en la estrella que esperaba. Con el campeonato ya asegurado, lo dejaron jugar apenas dos entradas en toda su carrera. Al año siguiente intentó regresar, pero el equipo ya no lo quiso.

Aún así, Faust siguió convencido de que su lugar estaba con los Giants. En 1914 lo encontraron caminando desorientado por una carretera entre Seattle y Portland. Decía que iba en busca del equipo.

Poco después fue internado y murió de tuberculosis al año siguiente con 34 años. Y esta historia también habla de algo bastante común. El poder que pueden tener las cosas que otros dicen sobre nosotros.

Un profesor que asegura que tenemos talento. Alguien que dice que nunca podemos hacer algo. O una persona que simplemente anticipa cómo será nuestra vida.

Tema del Día se emite de lunes a viernes en Radio Somos, dentro de Arriba la Quinta.

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