¿Cómo se transformó tu mascota en parte de tu familia?
En 1942, un grupo de soldados polacos atravesaba Irán después de haber salido de la Unión Soviética. Muchos de ellos habían pasado por prisiones o campos…

En 1942, un grupo de soldados polacos atravesaba Irán después de haber salido de la Unión Soviética. Muchos de ellos habían pasado por prisiones o campos soviéticos y ahora formaban parte del ejército del general Vladislav Anders, que terminaría combatiendo junto a los aliados. Y en el camino se encontraron con un joven iraní que llevaba algo bastante extraño, una cría de oso pardo cuya madre al parecer había muerto a manos de cazadores.
Los soldados compraron al animal y después de pasar algunos meses al cuidado de refugiados polacos cerca de Teherán, terminó viviendo con una compañía encargada de transportar suministros de artillería. Lo llamaron Voltec. Al principio era tan pequeño que todavía tenía problemas para comer y tuvieron que alimentarlo con leche condensada diluida en agua.
Pero fue creciendo, rodeado de soldados, y terminó comportándose cada vez más como uno de ellos. Viajaba en los camiones, dormía cerca de los hombres, jugaba a luchar cuerpo a cuerpo con ellos y aprendió alguna de sus costumbres. Los testimonios de la época cuentan que le daban cerveza y hasta cigarros que muchas veces simplemente se comía.
El problema apareció en 1944. La unidad debía embarcar desde Egipto, rumbo a Italia, donde los aliados estaban intentando avanzar hacia Roma. Pero las normas del transporte británico no permitían llevar mascotas a bordo.
Y Voltec, por mucho que los soldados lo consideraran parte de la compañía, seguía siendo legalmente, por supuesto, un oso. Así que encontraron una solución bastante inusual. Lo convirtieron en soldado.
Voltec fue incorporada oficialmente a la XXII Compañía de Suministros de Artillería del II Cuerpo Polaco. Pasó a figurar en los registros militares y recibió rango de soldado raso. Y así fue como llegó a Italia.
Poco después, esa unidad participó en una de las batallas más duras de la campaña italiana, Monte Cassino, durante meses. Los aliados habían intentado romper las defensas alemanas que bloqueaban el camino hacia Roma. Los polacos tuvieron un papel decisivo en el asalto final de mayo de 1944 y la compañía de Voltec tenía que mantener a la artillería constantemente abastecida.
Según los testimonios conservados por veteranos de la unidad, Voltec comenzó a hacer algo que había visto hacer una y otra vez a los soldados. Levantar cajas de municiones y trasladarlas. Un oso pardo adulto tenía fuerza de sobra para cargar pesos que requerían el esfuerzo de varios hombres y Voltec terminó ayudando en la tarea de suministros durante la batalla.
El episodio se volvió tan famoso dentro de la unidad que el dibujo de un oso cargando un proyectil de artillería terminó convertido en el emblema de la compañía. Y Voltec todavía recibiría otra distinción. Fue ascendido a cabo.
Sobrevivió a la guerra y acompañó a los soldados polacos hasta Gran Bretaña. Pero después vino un problema mucho más difícil de resolver. La guerra había terminado, el ejército estaba siendo desmovilizado y aquellos hombres podían intentar reconstruir sus vidas.
Pero Voltec no podía. Así que en 1947 fue llevado al zoológico de Edimburgo, donde pasó el resto de su vida y donde también recibió la visita de sus antiguos compañeros de batalla. En 1963, Voltec murió.
Pero probablemente lo más interesante de Voltec no sea que un ejército haya decidido darle rango militar a un oso. Es que para aquellos soldados que llevaban años lejos de sus casas, después de deportaciones, guerras y miles de kilómetros de viaje, dejó de ser simplemente un animal que habían encontrado en el camino. Creció y viajaba con ellos y terminó formando parte de la rutina de la unidad como cualquier otro compañero.
Y eso también dice bastante de la relación que podemos llegar a construir con los animales. A veces llegan por casualidad y después de un tiempo cuesta explicar dónde termina la mascota y dónde empieza un integrante más de la familia. Por eso hoy queremos preguntarles cómo fue ese proceso de adoptar a un animal y que paulatinamente se transformó en parte de sus familias.
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