¿Hay alguien que nunca supo lo importante que fue para ti?
Era el año 1935 y una joven mujer de 18 años llamada Berta Obando se había ido desde Iquique al puerto de San Antonio a probar suerte. Y en San Antonio la…

Era el año 1935 y una joven mujer de 18 años llamada Berta Obando se había ido desde Iquique al puerto de San Antonio a probar suerte. Y en San Antonio la recibió una mujer que era conocida como la Guasa Elena, que era la dueña de un cabaret llamado Luces del Puerto. Y como Berta era menor de edad, para la ley de entonces la puso a trabajar a escondidas haciendo distintas cosas, en la cocina, haciendo aseo, lavando ropa.
Pero tiempo después Berta dejó esas labores y comenzó a trabajar de noche. Y el nombre que le pusieron fue La Negra por sus raíces nortinas. Quienes la conocían decían que de día era una y de noche se convertía en su personaje.
Años después, ya en la década de los 50, un músico y guitarrista se había ido a vivir a San Antonio en donde fue contratado para tocar en la orquesta de este cabaret. Pero fue en otro, en La Voite Río de Janeiro, que conoció de pronto a La Negra, de quien se enamoró perdidamente. Sin embargo, ese romance fue breve y de hecho, se dice que La Negra pidió que no le abran más la puerta del cabaret a este señor, que durante décadas se quedó con esta historia adentro.
Hasta que recién en los 70 empezó a escribir unas décimas, que terminó publicando en 1980, y que se llamaron Las Décimas de La Negra Esther. Es que claro, ese músico enamorado era nada más y nada menos que Roberto Parra. Berta era La Negra Esther, y esas décimas, que tuvieron un prólogo escrito por el mismísimo Nicanor Parra, terminarían convirtiéndose años después, en 1988, en la obra de teatro más exitosa de la historia de nuestro país.
La historia de La Negra Esther llegó a otros países, y Roberto Parra pudo ver el éxito de aquello que había escrito viajando por Europa y falleciendo siete años después de su estreno. ¿Y qué pasó con La Negra Esther, con Berta Obando? En los 70 contrajo tuberculosis, y eso la aisló, nadie la quería cerca.
Su vida entonces se fue desmoronando. Tuvo un matrimonio fugaz y luego una relación con un oficial de la Escuela de Ingenieros Militares, el único que no se alejó de ella, y que junto a las hijas de la Guasa Elena, la dueña del cabaret, la enterraron el 16 de mayo de 1991. No hay certeza de que Berta haya sabido de la existencia de las décimas de La Negra Esther, y menos de la exitosa obra de teatro.
Y es que, a veces, hay gente que nos marca que termina siendo muy importante en nuestras vidas, sin necesariamente enterarse cómo fue el caso de La Negra Esther. Y de eso queremos hablar hoy.
Tema del Día se emite de lunes a viernes en Radio Somos, dentro de Arriba la Quinta.