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Radio Somos · Tema del Día · 26 de octubre de 2026

¿Alguna vez descubrieron algo de valor que pasaba desapercibido?

¿Se acuerdan de Stuart Little? Este pequeño ratón blanco que es adoptado por una familia de Nueva York. Bueno, 10 años después de su estreno en la Navidad…

Por Radio Somos

¿Se acuerdan de Stuart Little? Este pequeño ratón blanco que es adoptado por una familia de Nueva York. Bueno, 10 años después de su estreno en la Navidad del año 2009, un padre miraba esta película junto a su pequeña hija de 3 años.

Estamos en Budapest, en Hungría. Y mientras la hija seguía las aventuras del ratón, su papá se quedó mirando algo detrás de los protagonistas. Notó en una escena un cuadro colgado en una pared del living.

Y era raro porque estaba seguro de haber visto ese cuadro antes. Este hombre, este padre, se llama Gergel Ibarki y era historiador de arte, investigador de la Galería Nacional de Hungría. Y resulta que llevaba años estudiando la obra de Robert Bereni, uno de los principales exponentes de la vanguardia artística húngara.

Y ese cuadro que le llamó la atención, usado para ambientar la casa en Stuart Little, era una pintura de Bereni que llevaba décadas desaparecida. La pintura llevaba por nombre Mujer Dormida con Jarrón Negro. Había sido pintada alrededor de 1927 y mostraba a una mujer descansando junto a una mesa.

La última vez que se había exhibido públicamente fue en Budapest en 1928. Después se vendió y se perdió su rastro y durante décadas los historiadores solamente pudieron conocerla gracias a una antigua foto en blanco y negro. Foto que por lo demás era la que Barkey recordaba y gracias a la que pudo reconocer el cuadro en la película.

¿Cómo es posible? Se preguntó que esa pintura desaparecida por más de 80 años haya terminado decorando una película de Hollywood. Y empezó a investigar.

Y le escribió a Columbia Pictures, a Sony Pictures y a distintas personas que habían participado en la producción de Stuart Little. Algunos recordaban el cuadro pero nadie sabía dónde estaba realmente. Hasta que finalmente recibió una respuesta de una mujer que había trabajado en la decoración de la película.

La mujer le contó que había comprado aquella pintura en una tienda de antigüedades de Pasadena en California por apenas 500 dólares. La había utilizado como parte del decorado de la película y cuando terminó la producción ella se la había llevado a su casa. Y ahí había permanecido durante años colgada en una pared sin que su propietaria conociera su importancia.

Barkey apenas supo esto viajó a Estados Unidos y pudo examinar la obra personalmente logrando comprobar que efectivamente era auténtica. Había encontrado una pintura que los especialistas llevaban décadas considerando perdida. En diciembre del 2014 la pintura regresó a Budapest y fue subastada por aproximadamente 286 mil dólares.

Tuvo muy buen ojo Gergel y Barkey, ojo de experto, pero también supo identificar algo con valor más allá del monetario que todo el mundo parecía pasar por alto. Y hoy queremos hablar de esos objetos.

Tema del Día se emite de lunes a viernes en Radio Somos, dentro de Arriba la Quinta.

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