¿Qué es lo más tacaño que has visto o hecho?
En la historia de la avaricia no ha habido nadie como John Paul Getty, un magnate estadounidense del petróleo que durante una época fue el ciudadano…

En la historia de la avaricia no ha habido nadie como John Paul Getty, un magnate estadounidense del petróleo que durante una época fue el ciudadano privado más rico del planeta. Tenía toda la plata del mundo, pero su tacañería era proporcional a su fortuna. En la década de los 60, en su casa, que era una mansión inglesa del siglo XVI, si alguien, un invitado o un empleado, quería hacer una llamada telefónica, no podía usar el teléfono de la casa, sino que tenía que entrar a un teléfono público que Getty mandó a instalar en su mansión.
O sea, tenían que echarle monedas y así llamar, porque decía que las llamadas eran muy caras. Era el hombre más rico del mundo. Pero lo que ocurrió en el año 1973 demostró que lo suyo era otro nivel de tacañería.
Porque en julio de ese año, su nieto, Paul Getty III, un joven de 16 años, fue secuestrado en Roma. Y los secuestradores pidieron 17 millones de dólares por su rescate. Y cuando le dijeron a John Paul, el hombre más rico del planeta, no olvidemos eso, dijo que no estaba dispuesto a pagar el rescate.
Y lo dijo porque tenía 14 nietos. Y si pagaba por ese rescate, al día siguiente iba a tener 14 nietos secuestrados, porque claro, demostraría que estaría dispuesto a pagar rescates millonarios. Y pasaron entonces los meses y no hubo pago.
Y Paul Getty III, el nieto, seguía cautivo y sus secuestradores, aburridos de esperar la plata, lo vendieron a la mafia calabresa. Y la mafia tenía otros códigos. Y en noviembre llegó a la redacción de un diario de Roma, un sobre con un mechón de pelo y una de las orejas de Paul Getty III, junto con una carta que avisaba que si no pagaban, iban a seguir llegando pedazos.
Recién ahí el abuelo aceptó pagar. Pero fíjense cómo lo hizo. Puso 2.200.000 dólares de su bolsillo, porque era exactamente el monto máximo que le permitían descontar de impuestos.
El resto de la plata para el rescate, de hecho, no la puso. Se la prestó a su propio hijo, el papá del nieto secuestrado, al que le cobró un 4% de interés anual. Tras cinco meses secuestrado, Paul Getty III fue liberado el 15 de diciembre de 1973.
Y lo primero que hizo al llegar a su casa fue llamar a su abuelo para agradecerle. Pero del otro lado, no hubo respuesta. Si les suena esta historia, en 2017 fue llevada al cine bajo el nombre All the Money in the World, todo el dinero del mundo.
Y de ahí sale lo que queremos preguntarles hoy. Porque todos hemos visto o protagonizado la tacañería en alguna forma.
Tema del Día se emite de lunes a viernes en Radio Somos, dentro de Arriba la Quinta.